cicatrices

Cicatrices y queloides

La eliminación de cicatrices es una de las demandas habituales en medicina estética. Independientemente de si son resultado del acné, de lesiones o de alguna cirugía, existen diferentes métodos para atenuarlas, eliminarlas o disimularlas con métodos cosméticos. Se forman por el proceso natural de curación después de una lesión, cuando se daña la dermis, la segunda capa de la piel y el cuerpo, en el proceso de formar fibras de colágeno para reparar la lesión, causa la cicatriz. En general, cuanto antes y más rápido cure una herida, menos colágeno se deposita y menos se notará la cicatriz. Las cicatrices se forman de distintas maneras dependiendo de las diferentes partes del cuerpo afectadas y de la edad de la persona. Pueden ser de tipo atrófico, como las del acné o la varicela, que se caracterizan por pérdida de tejido y suelen ser más oscuras que las otras áreas circundantes. Las cicatrices hipertróficas se caracterizan por un exceso de tejido que se forma sobre la piel a medida que se va curando y a diferencia de las cicatrices queloides, no crecen fuera del área lesionada. Suelen ser más oscuras que el resto de la piel circundante. Las cicatrices queloides son el resultado de una producción excesiva de tejido, se caracterizan por una apariencia elevada, gruesa e inflamada y suelen ser más oscuras que la piel que las rodea. Las cicatrices de contractura se forman cuando se dañan áreas extensas de piel, como en las quemaduras y se caracterizan por piel tensa y brillante que dificulta o impide el movimiento.

Dependiendo de la extensión de la cicatriz, el tipo que sea, la localización, el tamaño, la profundidad de la herida, el tiempo de curación, la tendencia hereditaria a la cicatrización y la edad del paciente, el tratamiento podrá tener una tasa más alta de efectividad a la hora de atenuar o eliminar la cicatriz.

Como en todos los tratamientos estéticos y dependiendo de las necesidades, los mejores resultados se obtienen con la combinación de procedimientos, pudiéndose emplear la cirugía, la dermoabrasión, la exfoliación química, la carboxiterapia, el microneedling, la radiofrecuencia fraccional, el relleno con grasa, colágeno, ácido hialurónico o ácido poliláctico y los tratamientos con láseres de diferentes longitudes de onda. Se pueden emplear también productos cosméticos tópicos, así como técnicas de micropigmentación para mejorar el aspecto y la textura de la cicatriz. 

En cicatrices hipertróficas y atróficas la mejor opción terapéutica es empezar con el láser fraccional infrarrojo no ablativo o el ablativo de Erbio o CO2, 1 o 2 sesiones al mes y un total de 3-5 sesiones. Para las cicatrices queloides se recomienda la combinación de inyecciones de corticoides intralesionales con láser fraccional infrarrojo no ablativo o el ablativo de Erbio o CO2, también 1-2 sesiones al mes y un total de 3-5 sesiones.

Rostro de mujer joven con numerosas lesiones cicatriciales secundarias al acné.

Cicatriz facial

Cicatriz hipertrófica en párpado superior de tipo queloidea